Paulina Colunga Galindo

«Para mi el Colam es una segunda casa, un lugar seguro donde me podía equivocar y aprender sin ser juzgada, un lugar donde formé amistades y relaciones que se que me durarán toda una vida. El Colam me permitió crecer junto a mis compañeros donde nos hicimos una familia unida con las que comparto muchísimas experiencias y vivencias que no se me van a olvidar nunca. Me quedo infinitamente agradecida por todas las enseñanzas que me lleve de mis maestros porque definitivamente no sería la persona que soy hoy sin ellos.»